miércoles, 16 de marzo de 2011

Cuando no merece la pena levantarse de la cama

A veces no merece la pena levantarse de la cama, sobretodo en aquellos días que por feos que amanecen te quitan las ganas de afrontarlo, aquellos días que se muestran oscuros y fríos, hoy es uno de esos días. Si pones la televisión o si estás en internet como es el caso, acabas topándote con ciertas noticias, noticias que sin duda nos oscurece el alma, noticias que esperas que cesen por cruel que suenan y que son las que de verdad nos hacen valorar lo que realmente tenemos, por muy poco o escaso que parezca. Porque es cierto aquello que dicen: "No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita".
Es por ello que hoy todos somos Éric Abidal, somos Japón, somos Líbia...

(Japón tras el tsunami Marzo 2011)
(Represión del ejercito Libio contra las protestas al régimen Trípoli)
(Éric Abidal jugador del F.C. Barcelona y Selección Francesa de Fútbol)


martes, 15 de febrero de 2011

Feliz San Valentín


Para mi dulce sirena:

Cada mañana me levanto de la cama,
con la única ilusión de ver en tu cara,
esa sonrisa que tanto me alegra el alma.

A cada segundo que te tengo a mi lado,
le doy gracias a Dios por haberte encontrado,
por hacerme pasar mis mejores momentos,
que guardaré por siempre junto con mis sentimientos.

No necesito ni si quiera un simple regalo,
porque regalo ya es, sentirme a tu lado,
y con el que poderte demostrar mi amor eterno,
que te seguirá hasta el final de los tiempos.

Siendo tú para mí el mayor de los tesoros,
pues pasar contigo un minuto vale más que el oro,
ya que has sido tú la que me ha hecho sentir,
de una vez por fin, totalmente feliz,
devolviéndome de nuevo la ilusión de vivir.

Mi presencia en este mundo,
jamás podrá caer en el olvido,
ni pasar tampoco inadvertido,
desde que te hube conocido.

Y me siento totalmente afortunado,
afortunado por haberte encontrado,
por haberte amado desde el día que nos dimos la mano,
o que sentí por vez primera el contacto de tus labios,
y que desde entonces juré estar por ti siempre atado,
y profundísimamente enamorado,
con toda una vida para poder demostrarlo.

jueves, 14 de octubre de 2010

A mi dulce Sirena


Eres la mujer que me fascina,
la que me das la vida,
la que con tu dulce sonrisa,
me iluminas cada día,
la que estas a mi lado,
cuando muchos otros,
ya han dejado de estarlo.

Aquella que más he amado,
por lo feliz que me haces sentir,
por estar junto a tí,
desde que tu suave mano,
se encontró con la mía un verano,
que un año no borrado.

Y que de mi mente sigue preso,
ese primer beso,
que antaño me hubiste dado,
y con celo yo guardo,
en lo mas profundo,
que posee el ser humano,
que no es sino este corazón,
que por ti siempre será,
profundamente enamorado.

domingo, 18 de julio de 2010

Isla lejana


Caminando sobre arena mojada,
de una isla olvidada,
en mitad de la nada,
del que las pisadas son borradas,
por las olas de una marejada,
que de líneas dibujadas,
ha llenado un mar en calma.

Donde los días se suceden,
para dar paso a noches estrelladas,
aquellas que de esperanza,
nos llenan el alma,
y de desventurados recuerdos,
nublan por momentos,
todo atisbo de pensamiento,
que rompen el silencio,
como lo es el viento,
traído desde mar adentro.

Cruel destino es llevado,
para tal marinero,
convertido en naufrago,
de sus pensamientos,
que quizás con el tiempo,
le sean absueltos los remordimientos,
que le queman por dentro,
y de nuevo le sean devueltos,
todos sus sentimientos,
o en el intento se halle muerto.

lunes, 3 de mayo de 2010

Mar en calma


Las olas rompen el silencio,
de otra mañana de invierno,
cuando del cielo se muestran,
decenas de gaviotas,
que con suaves aleteos,
se mezclan en la espesa niebla,
que ha traído un enfurecido viento.

Roto un mar en calma,
se descubren quien lo desata,
que no es sino el rey de los siete mares,
porque descubre con asombro,
que en su palacio ha habido un robo,
de algo más valioso que el oro,
que como mayor presente,
tiene el recorrer por él,
su misma sangre.

Fruto de la pasión,
se creó en un tiempo atrás,
el alma de una sirena,
que era distinta a ninguna hecha,
porque era a la vez princesa,
princesa de mi cabeza,
que el destino supo ponerme cerca,
para hacerla presa,
de una vida entera.

Sin miedo a lo que venga,
pues jamás habrá tormenta,
que pueda hacer que la pierda,
sólo siendo la misma muerte,
que de fin a mi existencia,
habiendo merecido la pena,
cada uno de los días
que pasaré junto a ella.

martes, 26 de enero de 2010

Vida empeñada


Cuando me halla ido,
seré apenas parte de otro suspiro,
que en la niebla ha desvanecido,
todo atisbo de mi existencia.

Seré el alma que vaga en la distancia,
y que se oculta para ser desterrada,
del cielo al que perdió la entrada.
cuando de tan lejos mi alma se encuentre,
será mi sombra parte de la noche.

Seré parte del recuerdo,
que con el tiempo se desvanece,
será entonces cuando del lamento,
se acabe todo el sufrimiento,
Pues yaceré muerto.

Para volver de nuevo al infierno,
que es donde se encuentra,
mi corazón preso desde nacimiento,
y cuando tenga un momento,
aún poniendo entera mi vida en ello,
salvaré del fuego que lo quema por dentro,
para de nuevo dejarlo libre,
a quién lo reclame en el cielo.

Y habrá valido la pena,
empeñar toda una vida
en el intento por ver de nuevo,
la sonrisa que me ilumina cada día,
desde que tu mirada se encontró con la mía,
desde que eres parte de mi vida.

Porque a veces cuesta de nuevo ponerse a escribir, en un sitio que pocos habrán visto jamás, del que en él los sentimientos intento plasmar, del que me gustaría alguna vez oír hablar a alguien más. Aunque el tiempo halla pasado siempre hay tiempo para regresar. A quién le pueda gustar.

jueves, 29 de octubre de 2009

Latidos en el silencio


Con el dulce susurro del viento,
me levanto de nuevo,
teniendo como único pensamiento,
aquello que me deja sin aliento,
y que por cientos de metros,
me aleja bruscamente del suelo,
para tocar el firmamento.

Que del final del verano,
me ha sido regalado,
sin haberlo planeado,
algo que me ha hecho sentir,
el mayor de los afortunados.

Puesto que ha ahogado,
viejos fantasmas del pasado,
que de negra oscuridad,
mi corazón, tenían atrapado,
en lo más profundo del océano.

Rotas las cadenas de la soledad,
cuyas huellas el viento borrará,
para no volver a recordar,
rostro alguno de aquel lugar,
que es capaz de anegar,
atisbo alguno de felicidad.

Despierto del largo sueño,
que me mantuvo muerto,
al no sentir en mi pecho,
los latidos que de nuevo siento,
que liberan en mis besos,
el fuego que llevaba dentro,
y que lo estaban consumiendo,
cual hoja seca,
en mitad de un incendio.