jueves, 25 de septiembre de 2014

Cobarde


Gritar en mitad de la nada,
con tantas fuerzas que de mi boca,
salga toda esa rabia,
que llevo dentro amarrada,
golpear el suelo que no quiero pisar,
y dejar de ver sangrar mi alma, 
romper con el silencio de la vida,
quitarme las cadenas que me fijan,
que me atrapan,
y no me dejan abatir las alas.

Poder volar tan lejos de la torre,
de la que soy preso,
y que la distancia borre,
todo aquello por lo que lloré,
cosas que conmigo siempre guardaré,
y que de mi son parte,
Por mucho que me pese.

Momento de fijar metas,
de superarlas y que pueda,
por fin ver que de mi espalda,
ya no haya silueta alguna,
de la sombra que turba el creer,
en superar todas la barreras.
que me impide crecer.

Porque enterrado a dejado mis pies,
a una tierra a la que no pertenecer,
YO soy dueño de mi destino,
y digo basta hoy rompo con el olvido,
para fijar un nuevo camino,
y he decidido recorrerlo,
poner rumbo a ser por fin yo mismo,
mirar al espejo y no ver más a ese cobarde,
Y poder decir por fin lo he conseguido.



Nota:

Fija tus metas, lucha por ellas y haz que de ellas algo aprendas, pues cuando pase el tiempo todo quedará en tu legado y tu historial será que hiciste en este mundo, que conseguiste y si sufriste por ello, y que cuando te toque abandonar esta historia sonrías y merezcas decir YO HE VIVIDO.
No olvides esto es una lucha, lucha por ti mismo.

lunes, 23 de junio de 2014

Primavera de ilusiones

            Momento de reflexiones, de confesiones, de recapitular historias a caballo entre Mayo y Junio, de gran calado en mi recuerdo, puesto que se ha llenado de grandes momentos que guardaré muy dentro, que no podré olvidar durante mucho tiempo.

Época de muchas emociones, diversas y gratificantes. Lisboa como punto de inicio, con gente de grandes kilates, viviendo en tierras portuguesas la nueva historia, labrada en sufrimiento y llanto, emoción y pasión, un nombre a fuego grabado en mi corazón, de sangre sevillana, alma espartana, de mi querido Madrid y de sombra alargada, que alcanza ya las 10 alzadas, de una copa que le es reclamada, como parte de su ADN, parte de su alma.




Continuamos con un viaje a tierras del mediterráneo, capital de la fiesta, con nombre milenario, parajes eternos, mil lugares donde perderse y preguntarse, ¿es este una parte del cielo? Bajo un grupo conocido, mismo tripulantes de la nave Cádiz, que esta vez atracó en otro curioso lugar, donde poder volar y escapar de los duros días en la capital. Mucho movimiento en poco tiempo, pero todos ellos de gran peso. Pocas quejas quizás el tiempo, ya que el sol también se tomó vacante el fin de semana, no hubo mayor problema, Ibiza era más que sol y playa y lo tuvimos consciente para hacerlo viviente. Posiblemente regrese, con distintos visitantes, ya que en esa isla me dejé algo guardado que espero descubrir no muy lejos y no dentro de muchos años.



Otra historia, que puso final a una relación más que laboral e institucional, de nuestro líder en la tienda de rayas, afamado Roberto que nos abandona, o más bien presionan a escoger nuevo reino, pero que no podemos olvidar, yo al menos no lo haré, por su explicación para mi mejora, como empleado y persona, yo me quedaré con todas sus fases que cumplí hasta que por fin, me hallé sano por fuera y dentro, él bien sabe de lo que hablo. Le debo mucho, de eso no hay duda, por eso le echaré de menos, y se que mi versión actual mejorada, en parte es por sus largas y constructivas charlas.


Punto final del capítulo que no de la historia, porque esa jamás cesa, y continúa de mi puño letra, con horizonte cercano a Barcelona, regalo de quien nos modera y representa, que es Telefónica Talentum, pero eso son líneas que se rellenan, con el tiempo por aquí cerca pero en su propia y futura obra, pero dadme un tiempo de demora, porque tiempo es lo más valioso que uno atesora, y a mi ahora no es que me sobra.

Sed felices, que es de lo que se trata!



jueves, 5 de junio de 2014

La cita...

"No hay mayor victoria que reconocer todas tus derrotas, y tenerlas tan grabadas que jamás vuelvas a pasarlas y que de ellas sólo te quede el como superarlas."

Nabil Witte López

martes, 29 de abril de 2014

El mundo no gira, lo mueven mis pies.


Domingo 27 de Abril, 7:15 de la mañana suena el despertador y tras pelearme un poco con las sábanas y decidir si incorporarme al mundo de los vivos o al de los sueños decido poner un pie en tierra para afrontar un día de grandes sensaciones. Las primeras tareas rutinarias de la mañana, desayunar ligero, arreglarme un poco la cara de rocky con la que parece ser que me he levantado y preparar las cosas para lo realmente importante del día, mi primera gran carrera: la Rock ‘n’ Rol Madrid media maratón.
Dudo entre ropa térmica o no, mallas o pantalones cortos y poco más, me calzo mis herraduras de siempre y espero a mi hermano, bueno más bien él a mi como casi siempre, para ir rumbo a retiro con una pequeña parada para recoger a más valientes para la carrera.
La mañana es totalmente clara, lejos se han quedado las nubes y cierto viento, odioso para todo runner, de días anteriores. Todo presagia que el día va a ser estupendo, estupendo para sufrir. Son las 8:30 y conseguimos aparcar el coche relativamente cerca de la salida de la carrera, Plaza de Cibeles, asique decidimos calentar hacia la línea de meta con un suave trote para quitarnos nervios y ver que todo estaba bien para empezar, pero por mi parte malas sensaciones y es que mi preparación no fue nada idónea, teniendo que forzar los dos últimos días un kilometraje consecutivo de 5,5 y 9,5 km en mis piernas, nada aconsejable lo sé, pero la necesidad de coger algo de forma y ver que mis piernas eran capaz de asentar bien los 21,1 km que me tocaría sufrir en ese domingo, me hizo tomar tan mala decisión. Ello me acarreó una alta sobrecarga en los isquios que padecí en gran parte de la carrera.

Se hacen las 9:00 y por fin, pistoletazo de salida y cada uno de los que fuimos a la carrera por su cuenta, la mejor opción ya que cada uno sabía a lo que aspiraba, y las fuerzas con las que avanzaba, por mi parte del km 0 al 6,5 a la altura de las grandes torres de Madrid, fue donde peor me sentí, dolor muy intenso y según mis registros en la carrera, el momento que peor promedio llevé, me hizo dudar de que pudiese llegar a mi objetivo, terminarla. Nada más lejos de la realidad puesto que a partir del 7, un kilómetro casi entero del 8 al 9 de bajada, relajó mis piernas doloridas e hizo que empezase a poder correr de forma más cómoda, a medida que avanzaba la carrera más claro me quedaba que estaba en mi mano, no todo fue de corrillo porque tuve que salirme varias veces de las trazadas más normales, para conseguir correr por los caminos de tierra y de breves momentos de césped que colindaban a la carretera principal, sin duda uno de los puntos claves que me hicieron terminar sin dolor.

Llegados al kilómetro 13,5 nuestra carrera se bifurcaba: valientes de frente, mi categoría, héroes a la derecha: los maratonianos, gente hecha de otra pasta: de dolor, sufrimiento, sacrificio y valor. En ese momento los de la media dejamos de estar totalmente arropados por la gente e incluso el grupo mostraba huecos en los que a veces costaba mantener el ritmo, al no tener las mismas referencias que km anteriores. Seguía avanzando la carrera kilómetros 14,15,16 y las piernas totalmente recuperadas, y veía como mi ritmo bajaba y bajaba por km, en los momentos de cuestas que más gente se quedaba atrás, más conseguía adelantar yo, iba a resultar que cumplía mi objetivo de no rendirme y conseguir acabarla sin parar, bajar de 2 horas y mi último objetivo bajar de 1:50.
La carrera terminó torciendo hacia el parque del retiro donde en la meta nos aguardaba muchísima gente separada por vallas, por momentos tuve la sensación de ser un ciclista al cruzar la meta del Alpe d´huez o similar, porque para mí el sacrificio fue el mismo, y la ilusión igual, al final conseguí cumplir y pasar la gran meta en 1:49:08.

Mis próximas metas serán la de bajar tiempo año a año y la final la del maratón. De momento este aspirante a Espartano se queda en simple Arcadio con espada y escudo pero con ganas de por fin ganarme el manto rojo y el lambda en mi pecho.


viernes, 18 de abril de 2014

Campeón en la distancia




Se que ganaré esta batalla,
lo se porque luchar, es mi apellido, 
porque alzar los brazos,
y ver lo que he conseguido,
es parte de mi destino,
lo se porque jamás me he rendido,
no lo hice al inicio, 
cuando todo era dolor y sacrificio,
no lo haré ahora que veo mi objetivo,
y es mío y sólo mío,
no me sabe sólo a victoria no,
me sabe a algo más que guardo dentro,
que nadie necesita saber de ello,
pero que a mi me deja completo,
y habré llegado tan lejos,
que cuando quiera mirar atrás,
queden reflejos de aquellos malos momentos,
y sean sólo pequeños destellos,
del inmenso horizonte,
que por fin veo tan cerca,
que no llega el momento,
de poder quedarme allí,
para el fin de los tiempos,
y será la vez que diga la gente,
yo conocí a aquel que corría, 
aquel cuya gran valentía,
le hacía llegar hasta el fin del día,
como sí le llevaría la vida,
no apartaba la mirada,
pues en el mismo tenía su meta, 
y que zancada a zancada,
no dejaba de superarla.

martes, 11 de marzo de 2014

Nuevos caminos por recorrer




Bueno hace unos días que se cerró una etapa importante en mi vida, en la de cualquier persona que estudia para ser el día de mañana lo que desea, en mi caso informático. Y todo sucedió en la primavera del 2013, cuando me enrolé en una beca de Telefónica, en lo que sería mi primera gran andadura en mi mundo, una beca de excelencia según nos vendieron y cuyo nombre así presumía "Talentum" aunque eso lo he oído y vivido varias veces ya en mi vida, y no es que no sea cierto sino que el resultado es que sino das lo mejor de ti y luchas por lo que quieres, un bonito nombre no va a conseguir que te regalen nada. 
El inicio fue cuanto menos anecdótico, nos concentraron un mismo día a varios talentums y diferentes start ups, para que nos diésemos a conocer ese día y poder unir lazos y juntarnos, pues Telefónica nos cedía a ellas para la formación, en un lugar Área 31 del IE Business School, del cual no conocía nada y del que después descubrí el alto nivel que tenía, puesto que el ambiente internacional, las diversas propuestas informativas, los eventos que ahí se dan, te hacen darte cuenta que en España quedan lugares aún en los que se hacen bien las cosas. Anecdótico el día porque por la falta de información por parte de Telefónica, fui sin saber a qué iba, ni para qué y con la maleta hecha puesto que me iba en unas horas de vacaciones, por suerte pude acabar haciendo ambas.
Me enrolé por mutuo acuerdo, yo les eligí a ellos y ellos a mi, en una start up donde podría aprender cosas nuevas, con continuo apoyo tanto personal como técnico, dicha start up se llama BiDrink S.L. y de la cual mi labor se desarrolló en unos 8 meses de forma idílica, pues aprendía aportaba y trabajaba sin la sensación justamente de ello, de pensar que estaba trabajando, y quizás eso es lo más importante al fin y al cabo, trabajar si, pero hacerlo a gusto. 
Puedo asegurar que esta experiencia ha sido totalmente gratificante para mi, por la gente con la que he podido trabajar dentro: Andrés, Manuel, Rodrigo y Julio me han tratado desde el día 1 como uno más, y eso no tiene precio. Dejo a unos grandes compañeros a los que sin duda les deseo lo mejor y del que el día de mañana confio que nuestro esfuerzo se vea recompensado, aunque sólo el tiempo lo dirá. 
Mi camino ahora toma otro rumbo, de nuevo otra beca, de nuevo con Telefónica pero esta vez ya si en su sede, Distrito C, y con ganas terribles de ver que sucede porque seguramente aprenda cosas nuevas y conozca a gente fantástica, pero como todo en la vida, mi primera vez, esta que dejo ahora, es por seguro la que mejor recuerdo me deje.

martes, 25 de febrero de 2014

La música la ponen otros (IV)

Coldplay - Midnight







Cada vez me sorprenden más, puede que se salga un poco de su registro la verdad, pero es escucharles y me desconecto de todo, esta es para hacerlo con la luz apagada, ojos y mente en la nada.